ME INSPIRA...
Mujer coherente y constructiva.
Habilidosa y creativa ante los problemas.
Visualizando soluciones y oportunidades con actitud serena.

¿Qué haces con lo que NO te gusta de ti?

¿Qué haces con lo que no te gusta de ti? ¿Lo has pensado, te lo has cuestionado en algún momento?

Mejor aún, ¿has hecho algo con ello o sólo se ha quedado en tu pensamiento?

En estas semanas he pedido vuestra generosa colaboración y, por ello, lancé en Facebook y contactos directos por WhatsApp esta pregunta, para que respondierais con total sinceridad. Así que, en primer lugar, ¡Gracias, gracias a tod@s!, por participar y aportar con vuestras experiencias y visión en la cuestión que os planteo.

En segundo lugar …

Lees o interpretas.

Es realmente curioso cómo habéis recibido la pregunta la mayoría de vosotr@s, leyéndola sin más y entendiendo que el foco del interrogante estaba en nosotr@s mism@s.

Sin embargo, algun@s habéis interpretado (no leído), llevando el epicentro de la respuesta hacia los demás. Y volvió a surgir, y en más de una ocasión aquello de “yo soy así, con mis virtudes y mis defectos, eso es lo que me diferencia y me hace quien soy”; frase que a Elena Arnaiz y a mí nos enamora (ironía total).

Además, apareció otra expresión, realmente digna de estudio:

“… depende de lo que se trate, si es algo que no me gusta por vanidad…intentar buscar la forma de disimularlo y aceptarlo.” Confieso que he leído esta respuesta única al menos veinte veces, para sacarle el jugo, de tal modo que me va a permitir situaros en el contexto. ¿¡Vamos!?

Significado etimológico

#Cambio.- 1. Acción y resultado de cambiar. 2. Modificación del modo de ser (hábitos, costumbres, pensamientos).

Vanidad.- 1. Cualidad de la persona que tiene orgullo propio y afán de ser admirado en exceso. 2. Cualidad que no tiene contenido, ni utilidad, ni justificación.

Desgranado así, ¿adquiere otra connotación la pregunta que os planteaba? Tal vez merecería la pena, ahora, tratar de cambiar aquello que no nos es útil ni nos aporta, y nos somete a una vacía apariencia (o postureo, que también se conoce).

El #cambio, la única constante.

Volvamos al principio, habéis coincidido much@s de vosotr@s, y he llegado a hacer cuatro clasificaciones según vuestras respuestas y basándome, principalmente, en los verbos que habéis empleado para opinar sobre todo ello. ¿Los vemos?

  • Observar
  • Escuchar
  • Detectar                                        Grupo 1.-

    Primer paso Jessica Buelga

  • Identificar
  • Reconocer
  • Intentar

 

  • Aceptar
  • Comprender                                Grupo 2.-
  • Entender
  • Reflexionar

 

  • Iniciar
  • Aprender
  • Mejorar                                        Grupo 3.-
  • Reciclar
  • Modificar
  • Transformar

 

#HacerHaciendo Élia Guardiola

  • Diseñar
  • Ejecutar
  • Trabajar                                    Grupo 4.-
  • Integrar
  • Compensar
  • Compartir

 

 

Pero, no puedo dejar de mencionar otras respuestas, y con otros matices, ¿a ver qué pensáis?

” (…) procurar que se me note lo menos posible, e intentar compensarlo con algo de mí que sí me guste”. *Disimular.

“(…) estoy aprendiendo a perdonarme y no martirizarme, aunque lo cierto es que cuesta”. *Perdonar y No martirizarse.

“Lo olvido! Porque como es poco”. *Olvidar y Ocultar.

Os confieso que esta pregunta ha cambiado mi perspectiva de vida, pero la ha cambiado a mejor. Había conductas y pensamientos en mí que me hacían sentir mal, hasta el punto de frenarme y bloquearme en cuanto a decir o a hacer en algunos contextos y situaciones, ya fuesen personales o profesionales. Así que, decidí #quererhacer “algo”. 

#QuererHacer, voluntad y compromiso.

Sin lugar a dudas, este es el verdadero #cambio: #QuererHacer, porque muestra tu compromiso y voluntad para dar respuesta a lo que te genera sentirte mal, perder oportunidades, dejar pasar momentos, errar constantemente por vanidad (¿?) y rigidez mental,… Y no me digas, en serio, que no lo has pensado, que no lo has notado, porque me cuesta creerte, de verdad.

Qué hacer con el lío que tengo

Sabéis, tenemos un sensor estupendo que nos alerta de cuándo algo nos chirría, y no sólo físicamente, sino que nos remueve cuando conductualmente perdemos el equilibrio con nuestros #valores. Y espero que podáis decirme si os pasa, porque a mí sí. Este sensor son mis tripas, sí, sí, se encogen cada vez que detectan que algo no va bien. Y está en mí, en tod@s nosotr@s, dar respuesta atendiendo a los cuatro grupos de verbos que habéis utilizado, si os parece, para comentar esta situación, incluso optar  por los últimos, esos que muestran otros matices (disimular, perdonar, no martirizarse, olvidar u ocultar).

Os dejo unos días para que reposéis y para que debatamos un poco sobre todo esto, pero vuelvo con la segunda parte del post, la más constructiva hacia el #cambio, y con la aportación enriquecedora de #personasquemeinspiran como Fran Segarra  Emmanuel Guerra Pedro Fuentes Luisa Sánchez Miranda Élia Guardiola Jessica Buelga Elena Arnaiz Ecker y otras grandes experiencias que nos permitirán confeccionar un plan de acción.

Y recuerda, ¿qué haces con lo que no te gusta de ti?

“Lo que dependa de ti, hazlo.” 🙂

 

Comments

  1. No pude responder la pregunta de Helen Gomez Ruano sobre qué hacemos con aquello que no nos gusta de nosotros mismos, estaba de desconexión… Pero ahora que estoy en activo, no tengo excusa.
    La verdad es que sería un reflejo de lo que has escrito: primero asumir que tengo cosas que no me gustan, para identificarlas y aceptarlas o cambiarlas, para lo cual necesito estrategia, ayuda y gestión de ese cambio.
    Con lo que, enhorabuena por el post y por hacerme partícipe de él.

    • Gracias por enriquecer tanto, por sumar siempre, por provocar con iniciativas y retos (grandes estrategias), qué bueno que haya #PersonasComoTÚ, inspiradoras en cada momento. Un abrazo enorrrrrme 😉

  2. Buenas noche, Helen.
    Me gusta tu post (toda la recopilación de las diferentes respuestas y el enfoque dado), pero lo que realmente ha despertado mi toma de conciencia ha sido la pregunta… Y, ufff… Qué difícil dar una respuesta, porque, simplemente, no lo sé; no sé qué hago con lo que no me gusta de mí. Me pongo manos a la obra y te digo, o mejor dicho, me digo.
    Muchas gracias… Me has llevado a una gran (auto) reflexión.

    • Buenas noches Plácida,
      Gracias por este comentario, porque demuestra que te ha sido útil para ese #QuererHacer, y créeme que sé que no es nada fácil, ¡claro que no! Nos cuesta mucho enfrentarnos a nosotros, hablarnos directamente, decirnos lo que sentimos, lo que nos susurra desde dentro y callamos o desviamos la atención (a esto algunos le llaman de una forma muy bonita: procrastinación).
      Me alegra muchísimo que te atrevas a escucharte, a decirte y mirarte mejor, no más, sino mejor, con foco en tu potencial.
      Gracias por estar #AquíyAhora 🙂

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